Sab. Feb 16th, 2019
AKT por rockers garage

Rockers Garage, en sus propias palabras.

Mi historia como constructor de motos inicia en el año 2013 en la ciudad  de Bogotá época en el que trabajaba en Kawasaki y de hobbie en la hora del almuerzo comencé a customizar una moto pequeña de 125 cm3. La moto se construyó en los talleres de mantenimiento de la marca y se convirtió en algo muy representativo  entre mis amigos y moteros conocidos.

En el mismo año recibí un diagnostico medico delicado de mi sistema neurológico, el cual decía que estaba mal y expuesto a un colapso en cualquier momento, esto me llevo a tomar la decisión de dedicarme a lo que más me gustaba que era cacharrear con las moticos.

Mi primer proyecto como taller se llamó INFELIX al lado del señor Luis Felipe Saldarriaga con quien trabaje algún tiempo y en el año 2014 decidimos disolver nuestra sociedad. En este mismo año nació ROCKERS GARAGE, alquilamos un pequeño local en el barrio san Fernando en el cual iniciamos nuestra labor; fue muy duro comenzar, estábamos adquiriendo experiencia, contábamos con muy poca  herramienta pero con muchas ganas de seguir, al poco tiempo estábamos llenos de trabajo y mes a mes ya teníamos los proyectos a cabalidad.

En mayo del 2015 sufrimos un accidente laboral que terminó con un incendio en el taller acabando con el mismo, se incineraron varias motos, toda la herramienta y enceres; nosotros salimos sanos y sin secuelas de aquel episodio.

Al otro día ya estamos trabajando de nuevo en otro local cercano mientras mi padre refaccionaba el lugar donde fue el accidente; como una catapulta, con más ganas, más proyectos, más fuerza y más motos.

En mayo del 2015 sufrimos un accidente laboral que terminó con un incendio en el taller acabando con el mismo

Alvaro Riaño, Rockers Garage.

La felicidad  que crea el hacer lo que más se ama, el sonido de la pulidora, el rock and roll en el fondo, los fierros, el olor a gasolina, el humo enriquece nuestras almas y nos da fuerza para seguir, dos años difíciles curando las secuelas materiales del incendio, pero llenos de motos y de ruta, construyendo motocicletas con el corazón  como rockers de verdad si no suena un riff de guitarra en el taller en las mañanas las herramientas se niegan al trabajar. Netamente rockers del alma.

En el año 2018  el sol volvió a salir ya mas relajado, con nuevas ideas y muchas más expectativas, muchos proyectos, mucha imaginación y mucho rock and roll.

Somos un taller de vieja escuela, muy chatarrero pero con mucha esencia, no nos gusta  comprar piezas, nos gusta construirlas, diseñarlas, nos gusta pintarnos las manos, trabajar con ellas, cortar metal,  moldear espumas, arreglar motores, desenredar cables, soldar, etc. casi todo; se fabrica todo con nuestras propias manos y con herramientas básicas en muy poco espacio.

Un año que ha sido maravilloso para el taller en todos los aspectos, tenemos la proyección para finales inaugurar  un café para rockers, compartir experiencias y vivir este gran mundo custom que nos apasiona. Vendrán muchas más motos, mas expectativas, mas pasión, mas fierros muchachos, muy buenas rutas y larga vida al rock and roll.

POSDATA: “EL REGGAETÓN TAPA LOS CARBURADORES”

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