En esta ocasión en “Charlas con Constructores” vamos a hablar de un tema que, para nosotros, los apasionados de las motos, es muy importante: el desempeño y las modificaciones para mejorarlo.

Creo que todos nos hemos subido a una moto por primera vez y sentimos esa sensación de velocidad, así como la emoción en las curvas o en las frenadas. Con el tiempo empezamos a conocer mejor nuestra moto y empezamos a querer más de ella.

De esa sensación surge la necesidad de modificar nuestras máquinas para que hagan mejor su trabajo. Dentro de las modificaciones para el desempeño existe todo un universo de posibilidades, cada rincón de la moto es un lienzo sobre el que se puede mejorar. Para ampliar un poco sobre el tema y abrir la conversación desde la perspectiva del constructor, hemos contactado a John Pfeiffer, uno de los modificadores de motos en Colombia que más se enfoca en el performance de sus proyectos.

En cuanto a la idea más simple de rendimiento que generalmente se tiene es querer lograr que la motocicleta vaya más rápido y uno de los puntos de la moto que más recibe atención en este aspecto es el motor. Una receta sencilla, un motor funciona con un par de elementos de fácil alteración, aire y gasolina, con más gasolina y más aire se produce un “boom” más grande.

Yamaha DT125 Paddock Performance Shop
Yamaha DT125 repotenciada y modificada por Paddock Performance Shop

Esta receta es relativamente fácil de alterar siempre y cuando se mantengan las proporciones adecuadas (cercanas a la relación gasolina-aire perfecta: 14.7 unidades de aire por 1 unidad de gasolina) el resultado será generalmente mayor potencia producida. Una de las principales consideraciones que John nos menciona al modificar la potencia de un motor, es como esta también alterará otras cualidades del mismo, como su consumo y su durabilidad. Ambas son importantes ya que un motor que produce más potencia tiene por regla general un mayor consumo, y al aumentar la potencia utilizando los componentes originales del motor, éste suele perder su durabilidad considerablemente.

Los invito a escuchar la entrevista completa con John Pfeiffer de Paddock en nuestro Podcast en Spotify


Aerodinámica, “como una flecha por el aire”

Es ahí donde otras modificaciones que normalmente son menos populares se vuelven interesantes. Por ejemplo, la aerodinámica empieza a tener un gran peso cuando se busca que una moto vaya más rápido. Dándole a la moto un perfil más aerodinámico (reduciendo su coeficiente de arrastre) se logra que la moto pueda “atravesar” el aire de manera más eficiente y eso se transmite directamente en un aumento en el rendimiento sin modificar el motor o su potencia.

Otra modificación que suele pasar desapercibida está relacionada con las llantas y los elementos de tracción. En el mundo de los vehículos de competencia se suele tener un consenso sobre que la modificación más sencilla, económica y de mayor impacto sobre el rendimiento de un vehículo son sus llantas.

Llantas y compuestos

Las llantas pueden hacer que uno moto cambie totalmente su carácter, al cambiar el labrado o el compuesto podemos hacer que se desempeñe mejor en condiciones demandantes. Daré un ejemplos: En el caso de una moto Scrambler o Tracker que se va utilizar en terrenos destapados o con superficies blandas como barro, lo mejor es tener unas llantas que tengan un compuesto blando, de labrado profundo y con buena separación entre los tacos, que le permita a la rueda moldarse a las condiciones variables de la superficie (al tener un compuesto más flexible) o en el caso del barro, tener una mejor “limpieza” entre tacos, esto en palabras simples se traduce a una rueda que libera el lodo, agua o piedras de su superficie más fácilmente y evita que la rueda quede obstruida con el barro.

Con respecto a esto se debe considerar que unas llantas diseñadas para una superficie irregular no tendrán un comportamiento optimo en condiciones de carretera más controladas (vía asfaltada), donde este tipo de llantas tendrá una durabilidad reducida y por lo general, un comportamiento más nervioso y difícil de predecir.

Las llantas son tal vez el elemento de una moto que más limita o habilita su desempeño en diferentes condiciones o para diferentes disciplinas, aunque claro aquí entran a jugar otras modificaciones que conectan ese desempeño sobre el terreno con el resto de la moto.

Suspensiones, alturas y ergonomía

Como lo mencionaba al inicio en términos de rendimiento existe un sinfín de posibilidades, y es donde los elementos que determinan la ergonomía y comodidad toman gran relevancia. Digamos, una suspensión mal ajustada puede hacer que una moto con buenas llantas y un buen motor, se comporte de manera errática e impredecible limitando totalmente la habilidad del piloto de poner el rendimiento del motor y las llantas sobre el suelo.

De igual manera, el ajuste de los puntos de contacto de la moto (timón, mandos, pedal del freno y palanca de cambios, etc) son cruciales para obtener el máximo rendimiento de la moto. La posición sobre la moto puede mejorar la aerodinámica de la misma, también puede hacer que la transferencia de pesos sobre las ruedas y suspensiones sea mejor, esto es determinante al tomar curvas, acelerar fuertemente o incluso atravesar terrenos irregulares. (Lee nuestro articulo sobre motos cafe racer)

“Para cerrar esta breve conversación”

Finalmente es importante tener en cuenta que cuando se modifica el desempeño de una moto en sus diferentes componentes se obtienen tanto pros como contras. Normalmente las modificaciones de desempeño tienden a ser un tanto unidireccionales y se debe tener en cuenta las condiciones de uso de la moto.

Cuando la moto trasciende el simple uso cotidiano y se lleva más allá, se convierte en una herramienta especializada que como su nombre lo dice, se hace mejor para realizar una tarea específica comprometiendo sus habilidades en otras. (Conoce el proceso de diseño de una moto modificada)

El desempeño de la moto es un balance de diferentes elementos y como una buena receta para cocinar un plato, existe una contribución de cada uno de sus ingredientes y la integración entre los mismos es clave.