Dentro de los proyectos que ha hecho Andrés Contreras, creador de Cultura cafe racer tuvo la oportunidad de modificar una Honda Street Cub para un viejo amigo del colegio, lo contacto por facebook cuando vio las motos que estaba haciendo Andrés en su taller y le pidió que lo ayudara a modificar una moto que fuera pequeña, rara, llamativa y bonita.

La sugerencia de Andrés fue una Street Cub, cuando le mostró este estilo a su amigo la respuesta fue inmediata “esto es lo que quiero”

Mientras llevaba a cabo el proyecto para su amigo, Andrés le tomaba más gusto y cariño a la moto y así se fue antojando de tener su propia cub, un par de años después en un momento de ocio buscando motos viejas para algún proyecto nuevo se encontró con una Honda C70 a un muy buen precio, de inmediato contacto a los propietarios; pregunto si los documentos estaban en regla para poder hacer los tramites respectivos y dejar todo en orden, la respuesta fue afirmativa por parte de los dueños y al instante fue por ella.

Estado de la Honda Cub antes de la modificación

Cuando ya estaban viendo la moto surgió un detalle que sorprendió e intereso mucho más a Andrés. Aparte de su funesto estado estético la moto tenía una interesante historia que la precedía. Esta moto había sido parte de la flota de motos de Adpostal que fue la administración postal de Colombia desde el año 1963 y fue liquidada en el año 2006. Cuando fue liquidado todos sus bienes fueron rematados, entre ellos la flota de Honda C70 que eran usadas para repartir el correo.

Foto del documento de Remate de Adpostal
Documento de remate de Adpostal

Esta historia hizo que el interés por la moto se incrementara y de inmediato se cerrara el negocio para poder arrancar a darle vida a esta máquina que ya se convertía en un símbolo mucho más emblemático en la historia de nuestro país.

Foto de la placa que portaba la moto cuando hacia parte de Adpostal
Placa que portaba la moto cuando hacia parte de Adpostal

A Andrés Contreras el protagonista de esta historia le gustan las Scramblers. Ese carácter agresivo, ese estilo diferente y único aderezado por su característica más especial, son motos que pueden ser usadas en el asfalto para el día a día pero también tienen un gran desempeño en off road si lo que se quiere es salir de la rutina y saltar a un terreno destapado y polvoriento.

Ya pasando a las características finales de la moto se conservaron varias piezas originales de la moto para conservar algo de esa historia que la hace tan especial pero tratando de imprimirle algo del carácter y la personalidad de su dueño y ese estilo scrambler que tanto le gusta, le puso llantas de motocross, ¿ para qué ? hasta el mismo se lo preguntó en su momento, pero ese era el objetivo tener una moto totalmente distinta a las demás y única, también se reemplazo el timón por uno más ancho y alto con un carácter más off road, para el carenado frontal se uso uno de otro modelo de Honda que no fue comercializado en Colombia y esto le da un toque mucho más raro.

Lado izquierdo de la Honda Cub C70 luego de la modificación
Lado izquierdo de la Honda Cub C70

Finalmente para darle el toque final se pintó con un tono crema algo similar la crema chantilly que fue finalmente lo que inspiró su nombre. Se reemplazaron todos los accesorios externos como luces de dirección guardabarros, tacómetro, suspensión trasera, silla y sistema de escape. Pero al final se conservo su emblemática y particular placa de Adpostal en uno de sus costados. Al final podemos concluir que esta gran trabajadora en los años 90´s se logró jubilar casi 30 años después y ahora se convirtió en una exclusiva obra de arte de mano de Andrés Contreras. Un gran trabajo para una moto que seguirá construyendo historias pero esta vez ya no trabaja para los Colombianos, esta vez solo tiene una labor y es sacarle una sonrisa a su propietario cada vez que se sube a ella, se pone el casco y acelera para escuchar el sonido de ese motor que aún tiene tanto por contar.

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