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Este proyecto fue realmente un reto, no solo por la ambición en sí mismo, sino también para todo el equipo del taller en lograr una armonía entre el diseño y la funcionalidad.

La conversión de esta KTM 400 ECX de 1993 comenzó con un concepto único inspirado en la trayectoria de KTM a nivel mundial. Para este trabajo se usó un tanque de una Honda Scrambler de los años 60´s, lo que dio la línea para crear la base de un subchasis completamente nuevo que diera ese look que se quería.

KTM 400 EXC de Lolana Motos
“La Caleña” fue la ganadora del tercer puesto en el Custom Built Show 2019

El diseño de la pintura del tanque representa a una KTM 250 MC5 de finales de los setentas, la cual ganó campeonatos de motocross a nivel mundial en esa época. El morado y el blanco se tomaron de la misma moto original, ya que uno de esos retos era que la modificación en un momento pudiera revertirse y quedar nuevamente original.

Se escogió el color gris en una gamuza para la silla, al igual que todas las piezas nuevas y los soportes de los accesorios los cuales se pintaron en electroestática para que duren muchos años antes de que se puedan pelar o rayar.

KTM 400 EXC de Lolana Motos (derecha)
El soporte de la moto cuando se levanta, se convierte en el posapies del copiloto

Como era una moto original de motocross no tenía farola, direccionales, bocina ni stop. La parte eléctrica debía lograr integrar en los mandos estas nuevas funcionalidades de la moto, para esto se le adaptó una batería y un regulador.

Se le cambiaron las llantas completamente y se redujo el diámetro a los rines con unos Murelli de radios para darle una línea más recta. Esto sumado con unas excelentes llantas doble propósito con un estilo clásico de Pirelli se logró darle un aspecto agresivo a la moto.

Se quería dejar la parte trasera de la moto lo más limpia posible de accesorios, para lo que se combinó el stand central de la moto con los posa pies del copiloto, para esto se hizo un mecanismo que se bloquea y desbloquea desde el manubrio.

Al modificar el chasis y el tanque se debían cambiar los radiadores por uno solo más pequeño que los originales y se adaptó un tarro de aluminio para el retorno del líquido refrigerante. Se recreó un exosto tipo scrambler de los años setentas y se recubrió los tubos de escape con pipewrap, dándole un caballo más de fuerza y poder.

Como dato curioso, esta KTM de fábrica trae invertidas la cadena y la pata de arranque a la mayoría de motos. Esta tiene la cadena al lado derecho y la pata de arranque del lado izquierdo.

Fue un trabajo de año y medio, pensando en cada detalle, para que al final esta moto se devuelva a Cali (Colombia) a rodar bajo el sol o bajo un cielo estrellado.

Conozca más sobre Lolana Motos y su trabajo aquí